Uno de los problemas más comunes en revestimientos de muros y fachadas con enchape de ladrillo es como
lograr que con el paso del tiempo estos se mantengan con las tonalidades y brillos parejos como era en sus
comienzos.
Por ejemplo evitar descascaramientos o cambios de tonalidades producto de la exposición al sol,
lluvia y polvo. Cuando no se pudo realizar una mantención adecuada y regular con productos hidrofugantes
como el QHC o barnices incoloros impermeabilizantes la alternativa son barnices con distintos niveles de tinte
según el daño que el enchape presente y obviamente el gusto del cliente.